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Crea un vínculo especial: Comer del pecho o comer del biberón

Elegir entre la lactancia materna y la lactancia con leche de fórmula es una de las decisiones más importantes que tienen que tomar los padres que esperan a un bebé y que lo acaban de tener.

Los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés. Pero la lactancia materna puede no ser posible para todas las mujeres. En muchas de ellas, la decisión de dar el pecho o el biberón al bebé se basa en criterios de comodidad, estilo de vida y situaciones médicas específicas.

Para las madres que no pueden amamantar a sus bebés o que deciden no hacerlo, las “leches de fórmula” (también conocidas como “leches infantiles” o “leches maternizadas”) son una alternativa saludable. Las leches infantiles proporcionan a los bebés los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse.

A algunas mujeres les preocupa que, si no amamantan a sus bebés, no podrán forjar un vínculo emocional con ellos. Pero lo cierto es que una madre que quiera a su hijo siempre creará un vínculo especial con él. Y la alimentación del bebé (sea de un tipo o de otro) es un momento fenomenal para reforzar el vínculo con él.

La decisión de amamantar o de dar el biberón a su bebé es algo muy personal. Tener en claro las ventajas y los inconvenientes de cada método le puede ayudar a decidir qué es mejor para usted y para su bebé. Coman del pecho o coman del biberón, todos ellos necesitan abrazos, contacto, estímulo, miradas, tiempo compartido…

Y todos pueden tenerlo. Porque aunque no todas las madres queremos, podemos o logramos amamantar a nuestros hijos, todas las madres podemos darles esas otras cosas. Algunas las haremos por instinto, pero algunos aspectos quizá no sean tan instintivos; disponer de la información adecuada puede ayudarnos a alimentar a nuestros hijos con leche de fórmula sin renunciar o perder otros tantos beneficios que tiene la lactancia materna. En definitiva, aunque el alimento sea distinto, podemos hacer que lo que rodea el acto de alimentar a nuestro bebé sea lo más parecido posible.

Las madres preguntan a menudo por la leche más adecuada, o se decantan por un biberón u otro; lo fundamental, no obstante, es cómo ofrecer ese biberón para que, al igual que el pecho, sea cálido y se disfrute mucho más.

  • Todos los bebés necesitan comer según su necesidad en cada momento: por eso, olvídate de las tomas de xx ml cada 3 o 4 horas. Cuando tu bebé presente signos de hambre, ofrécele la leche y que tome lo que necesite. No hace falta que apure el biberón entero si no lo quiere.
  • Todos los bebés necesitan brazos y abrazos: ofrécele la pacha en brazos, todo el tiempo que la tome.
  • Todos los bebés necesitan estímulo: una de las formas de ofrecérselo a la hora de la comida es cambiar de brazo, igual que se cambia de pecho, para modificar la perspectiva.
  • Todos los bebés necesitan vincularse: por eso, mejor si es siempre la madre quien le alimenta, como sucedería con el pecho. La posibilidad de que sean otros quienes den de comer al bebé y disfruten de ese momento es un deseo de los padres y de la familia, de los adultos; no del bebé. Y son sus necesidades las que debemos tener en cuenta en primer lugar. Aunque en ocasiones no pueda ser la madre quien alimente al bebé, es importante que las personas de referencia sean las mínimas posibles.
  • Todos los bebés necesitan succionar: el tiempo que pasan succionando un biberón es mucho menor del que pasan en el pecho; por eso, puedes ofrecerle tu pezón, si no te apetece hacerlo, ofrécele el chupete en brazos.
  • Todos los bebés necesitan que se respete su ritmo: por eso, llegado el momento, dejarán el biberón igual que dejan la teta.
  • El porteo, el colecho o los masajes son también excelentes oportunidades de disfrutar del contacto con tu bebé, de disfrutar tiempo juntos, de ofrecerle el entorno cálido y seguro que necesita y reforzar el vínculo. En ocasiones parece que son prácticas que van unidas a la lactancia materna, pero obviamente no lo son.  Lo que son es, sin duda, prácticas que pueden ayudar a las madres y bebés que han llegado a la lactancia artificial con tristeza.

Si eres una mami que práctica lactancia mixta o artificial, Philips Avent te ayuda a sentirte preparada para la alimentación con biberón siempre que el hambre lo reclame, con biberones probados clínicamente para reducir los cólicos y las molestias. No hay una única forma de cuidar a un bebé, por lo que ellos han creado distintos biberones para todas sus necesidades, puedes elegir entre el diseño Natural o el diseño Classic.

Yo alimenté a mis dos hijos con lactancia mixta y he utilizado siempre pachas Avent en mis dos hijos y estoy realmente satisfecha con ellos y se los recomendaría (de hecho, lo hago) a ojos cerrados a todos los padres primerizos, son fáciles de armar, de lavar, son suaves, anticolicos y lo mejor, son fáciles de combinar con la lactancia materna… pero de todas maneras, al final, por más que a nosotros nos guste un producto o no, los que deciden son nuestros bebés!

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